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All This and More to Forget

Resignado a escribir sobre música. Una sincera disculpa a todo el mundo. El screamo es lo único que me queda.

Hola! Bienvenidx a All This and More to Forget, el sitio donde puedes encontrar todas mis críticas (cuestionable) y comentarios (cuestionable) musicales.

This is gonna get weird. I'm sorry.

Sunny Day Real Estate - Diary (1994)

A pesar de un pertinente y paulatino declive en su popularidad con las nuevas generaciones, el cristianismo ha conseguido —como muchas otras religiones y sectas— lavar el cerebro de los iconos cultuales preferidos de todos lxs chavxs. En una dimensión utópica solo los actores de Televisa asisten a misa todos los domingos; como ya es costumbre, la realidad encarna una versión mucho más deprimente y desastrosa de mis sueños. A lo largo de las últimas décadas, la fe cristiana ha consumido las mentes de figuras como Alice Cooper, Julien Baker, Fermín IV, Bob Dylan, Mr. T y.........¿Gary Busey? Para acabarla de chingar, a finales de los 90 el Espíritu Santo secuestró la consciencia de Jeremy Enigk. Este suceso es (o debería ser) reconocido en los libros de Historia de la SEP como la extinción del alma de Sunny Day Real Estate.

Afortunadamente unos años antes de la transición espiritual de su vocalista, SDRE consumó su opera prima, Diary. Concretado en 1994, el disco suele ser descrito como uno de los primeros pasos colectivos hacia el midwest emo, unos de nuestros episodios culturales más oscuros. A pesar de cargar con un estatus de pioneros en un género inmamable, Sunny Day Real Estate siempre ha sido percibido como un monstruo musical mucho más amigable con el público no adolescente. En la superficie de Diary puedes convivir con un sonido de post-hardcore sensual y cero cringey —incluso se vale compartirlo con todos tus amigxs que por alguna extraña razón todavía maman las películas de Marvel. Sin embargo, apenas escuchas el disco llorando pedo y solo en tu cuarto comienza un inevitable proceso de apreciación y consumo de vibras emocionalmente problemáticas acompañadas por un clásico espíritu DIY.

Un plus chingón de SDRE que quizás debí haber mencionado desde un principio es que...uh... son muy buenos músicos. Las rolas más icónicas del Diary son permanentemente reconocidas por las influencias grungeras en la batería. En general, su dimensión instrumental envuelve las canciones en una estructura construida con mucho detalle.

Etiquetar la voz cristiana de Jeremy Enigk como un elemento esencial de SRE podría considerarse un understatement y una posible humillación al criterio personal de todo ser humano ¿Qué valor tiene Sunny Day Real Estate sin su vocalista? Me hace falta mucho coraje para intentar responder esta pregunta (y muchas otras), pero sospecho que la etiqueta de "pioneros" no pegaría tanto.

El talento de Jeremy es reconocible en el oído de cualquiera. No dudo que alguno de tus tíos en sus late 30s/early 40s lo mame como una especie de héroe inalcanzable. Ciertamente, Enigk nos ilumina con melodías etéreas tal vez únicas e irrepetibles en la emo-cultura. Si a su talento atípico le sumas la leve (y decente) introducción de los screamo-ish breakdowns emocionales que más tarde caracterizarían al midwest emo, creo que más o menos captas el appeal de Enigk e incluso de SRE por completo.

Tal vez la postura de tu tío sea parcialmente (40-ish%) correcta. De todo corazón, lo siento.